martes, 18 de junio de 2013

El Impostor- Capitulo 21

Había mucho que decir sobre autodisciplina, pensó Nick, al tiempo que estiraba las piernas; sobre la fortaleza de carácter, y la habilidad que uno tiene de controlar los ataques de rabia. En este momento no se le ocurría nada en favor de tales virtudes, pero estaba convencido de que tarde o temprano se alegraría enormemente de saber dominarse. Pensó en lo curiosas que le parecían las mujeres. Algunas eran increíblemente sexys, seguras de sí mismas y de su atractivo, apetitosas, liberadas e irresistibles. Ésa era la clase de mujeres que más le gustaban, afectuosas, cálidas, listas y divertidas. Mujeres con las que uno podía reírse, beber, dormir y hablar. Y luego había mujeres como Miley Cyrus, porque daba por sentado que había otras mujeres como ella, aunque hasta la fecha había tenido la fortuna de no tropezarse con ninguna. Miley parecía no tener ni idea de que era exquisitamente guapa. En los pocos días que llevaba junto a ella no la había visto actuar con naturalidad ni una sola vez. No podía haberse vuelto una mujer reprimida y rígida por culpa de los Jonas, no les importaba tanto como para que ejercieran tamaña influencia sobre ella; pero algo la había vuelto tan viva y desinhibida como una estatua. Se preguntó si Miley se habría reído alguna vez, si sabía besar. No era virgen. La información que le había proporcionado Warren Jonas era minuciosa, pero todo lo que sabía era que ella no se había permitido nunca amar a nadie más que a los malditos Jonas; quienes no dudarían en darle la espalda, si así lo requiriesen sus intereses. Había albergado la esperanza de conquistarla, de conseguir que bajara la guardia y le aceptara. Cuando menos pensaba que la haría abandonar su lucha armada. Estaba en juego algo muy serio con los verdaderos Jonas para vivir la amenaza continua de una nefasta seudorelación. Aunque había sido una pérdida de tiempo, por lo menos la comprendía un poco mejor y sabía que sería inútil intentar que le creyera. No le creería, así de simple. Esbozó una sonrisa mientras contemplaba la negra noche. No había nada imposible, especialmente tratándose de sexo. Todo dependía de la cantidad de energía que estuviera dispuesto a invertir con relación al beneficio a obtener. Aun queriendo, Miley Cyrus no causaría demasiados problemas. Su preocupación por Sally estaba por encima de su sentido de la justicia. No desbarataría su elaborado plan a no ser que viera en peligro la integridad de Sally. En realidad no era necesario acostarse con ella para asegurarse de que no supusiera ninguna amenaza. Sin embargo, obtendría algo muy tangible si la seducía. El caso era que, cada vez que la miraba, cada vez que oía su voz dulce y clara, que olía su perfume puro y con aroma a flores, su lujuria se desbordaba. Quería hacerla enloquecer. Quería ver qué aspecto tenía «doña recatada» con el pelo suelto y desordenado y sus gélidos ojos encendidos de pasión. Quería ver qué cuerpo se escondía bajo esa aburrida ropa de yuppie. Quería probar su piel. Oyó el ligero crujido que emitían los peldaños de la escalera; sus oídos estaban más que acostumbrados a los ruidos de la noche. Después de todo Miley no se había acostado, salvo que pensara dormir en la habitación de la planta de abajo, cosa que dudaba, ya que ésa siempre había sido la suite de Sally, una suite inmensa, y tenía la impresión de que Miley jamás se atrevería a utilizarla, por mucho que Sally es tuviera ausente y ella quisiera alejarse de él todo lo que pudiera. Miley estaba procurando ser lo más sigilosa posible, pero no era muy ducha en moverse a hurtadillas. Miley escuchó el sonido casi imperceptible de una puerta abriéndose debajo de él, y se quedó quieto. Cualquier persona con sentido común habría utilizado la escalera de atrás, la puerta de servicio. A no ser que quisiera ser escuchada, que quisiera que la siguieran. Nick tuvo sus dudas al respecto. Miley, pese a haber vivido tan tos años entre los Jonas, no estaba en absoluto acostumbrada a mentir y engañar. Era honesta y franca, justo todo lo contrario que él. Era sorprendente cómo la mera existencia de Nick la hacía perder los papeles. La luz de la luna era algo menos intensa, pero eso no impidió que Nick viera a Miley, con bastante claridad, caminando por el desierto sendero que había frente a la casa. Llevaba puesto un viejo jersey de algodón para resguardarse del frío, y cruzó la calle, sin mirar a la izquierda ni a la derecha, en dirección a Lighthouse Beach. Caminaba a paso lento y decidido, era una mujer de firmes propósitos. No había ni un alma en la playa, la marea estaba baja, y un millo de algas y conchas cubría la arena. Anduvo hasta el borde del agua y su mirada se perdió en la negra inmensidad. Miley no podía ver la expresión de su rostro; estaba demasiado lejos. Sólo veía su silueta esbelta y erguida, sus hombros estrechos y tensos, la postura resuelta de su cabeza. ¿Por qué motivo había ido a Lighthouse Beach? ¿Qué estaría recordando? Tuvo la tentación de bajarse del tejado e ir tras ella; de agarrarle por los brazos y obligarla a que le contara con pelos y señales lo que había visto en esa playa desierta aquel lejano verano. Sería una pérdida de tiempo. No conseguiría que se lo dijera, y si le ponía las manos encima acabaría besándola otra vez. Podía avivar sus dudas y objeciones con cierta facilidad, pero ¿de qué serviría? Quiso averiguarlo. Descendió por la ventana, empezó a bajar las escaleras en penumbra y se quedó boquiabierto al constatar que Miley ya había regresado y que estaba entrando por la puerta, que abrió con fuerza. —¿Qué tal tu paseo? —murmuró desde la escalera. Miley dio un brinco. —¿Has estado espiándome? —Cariño, recuerda que desde el tejado hay vistas a Lighthouse Beach —balbuceó—. ¿O se supone que tengo que desviar la mirada cuando alguien, silenciosamente, sale de la casa y pasea hasta allí como un alma extraviada? —Tú ocúpate de tus asuntos, que yo ya me ocuparé de los míos. —¿Qué estabas buscando? —Bajó un par de escalones. Miley permaneció inmóvil, pero Nick, a pesar de que el vestíbulo estaba a oscuras, pudo ver su mirada recelosa. —¿Qué te hace pensar que buscaba algo? Necesitaba tomar el aire, y quería estar sola. —Tenías el aspecto de alguien que visita un lugar sagrado —comentó él—. No, seré más preciso: de alguien que regresa a la escena de un crimen. Había conseguido romper su glacial tranquilidad. —¿Qué has querido decir con eso? —preguntó ella. —Exactamente lo que he dicho. ¿Ocurrió algo que sea digno de mención en aquella playa? ¿Perdiste tu virginidad a manos de algún semental de la zona en una calurosa noche de verano? ¿Qué fue lo que pasó? Miley volvía a mostrarse indiferente, había recuperado el equilibrio. —Da la casualidad de que me gusta el mar —apuntó. —En Vermont no hay mar. ¿Por qué vives allí, pues? —Porque Sally me necesita. —No por mucho más tiempo. —Entonces, volveré a vivir cerca del mar. Cuando haya muerto Sally —añadió Miley, como si quisiera demostrarse a sí misma que podía pronunciar esas palabras en voz alta. —¿Aquí? —¡No! —le espetó, indignada. —¿Te trae malos recuerdos? —insistió él. —Los únicos malos recuerdos que tengo son de Nick Jonas —¿Y qué recuerdos son ésos, Miley? —preguntó, forzándose a hablar en tono amable—. ¿Recuerdas la noche de mi huida? ¿Qué les dijiste a Sally y a todos? Nick la miró a los ojos, y supo con certeza que estaba ocultando algo, algo relacionado con lo que había sucedido en aquella casa la noche en que Nick Jonas, de diecisiete años, desapareció, e intuía que jamás se lo había confiado a nadie. —Cuando me fui a la cama, Nick y Sally estaban discutiendo —declaró ella—. Por la mañana me desperté y él ya no estaba. Eso es todo lo que sé. —Sally me dijo que te pusiste enferma justo después. Que te ingresaron en la clínica con neumonía y que incluso temieron por tu vida. Me dijo que no sabía si estaba más triste por mi desaparición o por tu enfermedad. —Sufrió más por su hijo. —¡Bah, pero si su hijo se había ido! Había huido como un biche o consentido, como lo que en realidad era. En cambio tú sí que estabas, y cabía la posibilidad de que no superaras la enfermedad. ¿No crees que se preocupó más por ti? Al fin y al cabo, no tenía motivos para pensar que su hijo no siguiera con vida, debió de imaginarse que estaría por ahí, metiéndose en líos. Sin embargo tú estuviste en un tris de morir. Miley le miró, y no se tomó la molestia de disimular la rabia que había en sus ojos. —No me morí —señaló—, pero no recuerdo muy bien lo que pasó aquella noche, no puedo decirte nada más. En primer lugar, no estuve allí; en segundo lugar, si no he recordado nada durante tantos años, dudo que vaya a recordar algo ahora. Nick sonrió ligeramente con intención de inquietar a Miley, pero ésta ni se inmutó. Era mucho más valiente que la silenciosa y pequeña mascota que había pasado su infancia a la sombra de los Jonas. Warren la había infravalorado en exceso. —¿Para qué has ido a Lighthouse Beach? —volvió a preguntarle Nick. —Para estar lejos de ti —replicó ella; el aguijón fue insoportable. Nick alargó el brazo y la asió por el hombro, que apretó con más fuerza cuando ella trató de deshacerse de él. Por muchas ganas que tuviera, no volvería a besarla, como tampoco obtendría esa noche las respuestas que quería y necesitaba. —¿Estás segura de que eso es lo que quieres? —le preguntó. Pero antes de que Nick pudiera decir nada más, Miley ya se había soltado de un tirón y caminaba hacia la parte posterior de la casa. ---------- ------- ------------ Hola de nuevo. Se que no he subido en un buen tiempo pero es que no tengo laptop :( ahora estoy subiendo desde el celular pero es mas lento adaptar aqui. Bueno... En fin. En cuatro dias es mi cumpleaños asi que ando de buenas por lo del pastel y mis crepas...asi que estre subiendo cada vez que pueda en esta semana. No creo terminarla en mi cumple porque es un poco larga y mi cumple es el sabado. Pero en este mes creo que la voy a terminar. Subire novelas adaptadas por un tiempo ya que escribir en el celular es muy molesto ademas que hay muchos errores de dedo cuando escribes rapido. La novela de A Light In The Darkness rsta cancelada temporalmente. Lo siento. Y bienvenidas a las lectoras nuevas. Es lindo ver como me leen en otros continentes o en lugares que el español no es el primer idioma. Besos y espero al menos subir de aqui y no dejarlas mucho tiempo solas. Las quiero. PS: iba a subir una novela de Cazadores oscuros pero creo que Jenifer Petunia las va a subir toda la saga :) CREO. Ya vere cual les subo. Bye. Comenten sobre todo tu Gatita o no te doy de mi pastel -.-

1 comentario:

  1. me encanto ya era tiempo de que subas
    extrañaba la novela
    los capis me encantaron
    siguelaaa!!!!!

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